22 mar. 2011

El cálculo erróneo

por el MI Claudio Minzer
No cabe duda que el poder de cálculo de las distintas variantes que se puedan producir dentro de una partida es un elemento de gran importancia para llegar hasta el triunfo. Se dice que la táctica tiene un 70 % de importancia en el juego. Antes de encarar un camino propio en el estudio de la táctica y, principalmente el cálculo, es necesario resumir lo que se ha escrito hasta el momento. “Piense como un Gran Maestro” de Alexander Kotov (1º edición 1974)
Esta fue una obra clave de su época. Mostró el camino para que otros pudieran de
sarrollar este tema. Voy a intentar hacer un resumen de lo más importante que podamos rescatar de éste trabajo. En un primer plano Kotov describe en forma muy acertada como es un cálculo erróneo, veamos:“Vamos a suponer que en un determinado momento de la partida usted puede elegir entre 1.Td1 o 1.Cg5 ¿Cuál jugaría? Comienza el análisis minucioso diciéndose a sí mismo las posibles jugadas: Puedo jugar 1.Td1 y mi rival probablemente jugará 1…Ab7 o capturará mi peón a que ahora está indefenso ¿Me gusta esa posición? Entonces usted va una jugada más allá en su análisis y entonces se les pone la cara larga, la jugada 1.Td1 ya no les interesa. Por lo tanto, considera la jugada 1.Cg5: ¿Qué pasa si hago 1.Cg5?, él me puede responder con 1…h6, yo juego Ce4, él lo captura con su Alfil, yo vuelvo a capturar y él ataca mi Dama con su Torre. Eso no parece muy preciso. Así que la jugada de Caballo no es buena.
Hay que ver otra vez la jugada: 1.Td1, sí él juega 1…Ab7 yo puedo contestar 2.f3, pero ¿Qué ocurre si él captura mi peón a? ¿Qué puedo jugar entonces? No, la jugada de 1.Td1 no es buena. Debo considerar la jugada 1.Cg5 otra vez.
Una y otra vez van de jugada candidata a jugada candidata sin llegar a “ver” una buena continuación ha
sta que echan un vistazo al reloj: Llevo treinta minutos pensando si mover la Torre o el Caballo, y entonces, de repente, se les ocurre la feliz idea ¿Por qué mover la Torre o el Caballo? ¿Qué ocurre con 1.Ab1? Y sin ninguna otra dificultad, sin ningún análisis, usted mueve el Alfil”. Un ejemplo formidable de cómo se desarrolla una forma errónea de calcular. En palabras de Kotov “una forma defectuosa y poco sistemática de pensar”
La siguiente posición (jugada 21) pertenece a una partida con Vasily Panov de 1936
La conclusión era que me pasaba la mayoría del tiempo en consideraciones generales mezclando variantes… Me convencí finalmente de que la habilidad de analizar con claridad un suficiente número de variantes, así como de esclarecer la posición, era la condición esencial para el éxito.
¿Cómo resolver esta situación?

En su tiempo Kotov no disponía, obviamente, de los medios que hay actualmente para progresar en el cálculo de variantes. Veamos la propuesta de Kotov con respecto a este tema:
“Seleccioné partidas en las que habían tenido lugar grandes complicaciones. Luego las veía sobre el tablero, pero cuando llegaba el punto crucial donde se encontraban dichas complicaciones y el mayor número de variantes posibles, dejaba de leer los comentarios. Colocaba a un lado el libro o cubría la página con una hoja de papel y me ponía la tarea de pensar larga y profundamente, con el fin de analizar todas las posibles variantes. Al mismo tiempo intentaba ponerme en el estado de ánimo que tenía cuando estaba sentado ante el tablero en la sala del torneo.
Al principio había una gran discrepancia a favor de lo que decía el libro, pero luego aprendí cómo ampliar mi campo y a describir cada variante con considerable exactitud. Naturalmente, analizaba sin mover las piezas para hacerlo igual que en una partida de torneo.
Entrenándome en ejercicios de esta clase, llegué gradualmente a un perfeccionamiento en la precisión de mis análisis, y fui capaz de penetrar más profundamente en los secretos de posiciones muy complicadas.”

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