22 mar. 2011

Ataques al enroque corto

El sacrificio es la nota vibrante del ajedrez, tiene el brillo que embellecía la guerra antigua en donde se luchaba de frente y cara a cara, lo que sin duda era menos hábil que la actual, pero mucho mas digno y emocionante, eran problemas de vida o muerte, y los ataques sobre el enroqué son un símil de esto.
Los asaltos contra la fortaleza que normalmente es el enroque se realizan con planes claros, las formas podemos intuirlas, sabemos de que manera intentará nuestro rival lograr su objetivo, y dependemos de un análisis claro y preciso para poder evitarlo, pero así todo, la imaginación, el imprevisto, ese tiempo que nuestra mente humana no pudo prever, la ansiedad, tensión de saberse caminando sobre una sutil cornisa, provocan la caída de todos los muros.
Por tanto es importante que podamos establecer algunos principios que nos permitan prever cuando nos pueden atacar o si somos nosotros quienes disponemos de las mejores alternativas.

Los puntos atacables

Las características del enroque que se desea atacar señalan el tipo de ataque que debe lanzarse. Si el enroque esta debilitado por el movimiento de un peón propio, las posibilidades de ataque, se centran en dos objetivos:
A- El avance de peones hacia el punto de contacto o ruptura que el peón avanzado permite.
B- El ataque por el color que el peón ha debilitado, por ejemplo: si ha jugado “g6″ entonces las casillas negras del enroque han sido debilitadas y por allí podrán entrar las piezas atacantes, si en cambio la jugada ha sido “h6″ entonces las casillas blancas han sido debilitadas y esto permitirá crear situaciones de ataque por este color.
En cambio si el enroque tiene todos los peones que lo protegen en la posición inicial el medio para vulnerarlo es mas complejo. Nos ocuparemos exclusivamente de este tipo de ataque y estableceremos algunos principios estratégicos indispensables para llevarlo a efecto.
1- Lo principal que debe poseer quien ataca es la ventaja de espacio en el centro del tablero. Para esto sería orientativo tener dominio de tres de las cuatro casillas centrales, por ejemplo: e4; d4 y e5.
2- Poseer un peón en e5 contra uno en e6 del adversario es una de las posiciones típicas de ataque sobre el enroqué, ya que anula un defensor (el caballo de f6) y abre la diagonal del alfil blanco b1-h7
3- Se debe dominar alguna diagonal sobre el enroqué y debe e poseerse, en la generalidad de los casos el Cf3.
4-Poseer el alfil rey, puesto que esta es una pieza muy agresiva contra el enroque.
5- Si esto que se ha comentado mas arriba no puede completarse, entonces podría reemplazarse con la posesión de columnas abiertas contra el enroqué enemigo.
6- El dominio de las casillas que se encuentran delante de la estructura sana de peones, ejemplo mirando desde el lado blanco, f6; g6; h6 y h7.
7- El dominio de la quinta horizontal, que sirve para la colocación de un caballo en f5; g5 o h5 y en este mismo orden de importancia.
8- Si todo esto se cumple, los ataques contra estructuras sanas, se concluyen, casi siempre, en sacrificio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario